La capacidad de inventiva, de generar nuevas ideas y crear soluciones originales es, sin duda, una de las más relevantes y buscadas en los profesionales de hoy. Esto no solo se necesita en los laboratorios o en equipos de investigación, sino en todos los ámbitos laborales y de la vida cotidiana.

Dicen que la definición de locura es continuar haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes. Definitivamente, para poder enfrentar los desafíos del mundo laboral actual y generar los cambios necesarios para garantizar el progreso de nuestras sociedades se requiere abordar los problemas de manera distinta y proveer soluciones innovadoras. Esto lo pueden lograr ciudadanos con pensamiento creativo.

“Ser creativo e innovador implica ser capaz de desarrollar nuevos hábitos y adoptar actitudes que fomenten la generación o mejoras de ideas originales, haciendo posible su implementación efectiva”, explica José Martín Morillo, director de Mercadeo Institucional de Unib