Las señales de tránsito son de vital importancia para una buena educación vial, en cualquier parte del mundo. La necesidad de que estas se encuentren aptas para hacer funcional una ciudad, porque estas sirven de guía para los conductores y peatones.

La tasa de mortalidad en accidentes de tránsito en el país cada vez más va en ascenso, y a esto contribuye que no tengamos semáforos funcionando adecuadamente o vías que simplemente no los tienen, y a eso se agregan calles sin rótulos, vehículos ocupando las aceras, la ausencia de señalización correcta, entre otras problemáticas que arropan al Gran Santo Domingo y las principales carreteras y autopista del país.

Tras un recorrido por las principales calles del Gran Santo Domingo, en medio del sol y los tapones que son el pan de cada día de los dominicanos, los letreros verdes y blancos que se supone son los encargados de guiar a los transeúntes a sus destinos, no se encuentran en las condiciones óptimas para realizar estas funciones.

Desde letras ilegibles, hasta algunos prácticamente en el suelo son causantes de la desorganización vial.

Comenzando desde la avenida John F. Kennedy hasta la República de Colombia, un sin números de estos tienen un desgaste total, para los ciudadanos que acostumbran recorrer estos entornos no se les dificulta tanto la llegada a su morada final.

¿Qué pasaría si un turista decidiera dar un tour por la capital?, ¿Cómo llegaría a realizarlo?, la respuesta es que no podría hacerlo, ya que la cantidad de letreros en paupérrimo estado es bastante amplia.

Otras que son de suma importancia son las ubicadas cerca de las escuelas y colegios ubicados en diferentes sectores de la capital, que por los niños y jóvenes que frecuentan tras la enseñanza.

“Lo veo muy mal, a veces aunque uno es nativo, no se sabe el país entero, no todo el mundo conoce el GPS”, Leonel Matos, un chofer experimentado nos narra.

“Deberían ser evidentes y claras, además concientizar a los conductores, que en muchas ocasiones no saben interpretar lo que está en las mismas. Y con la imprudencia se producen situaciones trágicas”, declaró Jorge Díaz.

Delivery

Esto afecta también el sector comercial ya que las personas que se dedican a la transportación de alimentos por aplicaciones online o a dar servicio de taxi, la falta de orientación hacia la dirección en la que se dirigen le atrasa el tiempo estipulado de entrega. “Uno que trabaja por internet eso hace que las reseñas de uno bajen y que se tome más tiempo entregar”, explico Junior, delivery de Pedidos ya.