Ha pasado mucho tiempo ya desde que Glenys Peralta fue abusada por unos ladrones que entraron a su casa. Esa noche jamás será olvidada por ella. La fe inmensa que tiene en Dios ha apaciguado el trauma, pero no lo ha borrado. Hoy, cuando creía que la vida le recompensaría esa pesadilla y otras más, con una vida feliz, resulta que su salud le está jugando una mala pasada.
Esta mujer, madre de tres hijas, necesita con urgencia un trasplante de riñón porque tiene poliquistosis renal crónica y, por si fuera poco, también tiene hígado poliquístico. La solución es un trasplante. ¿Pero qué le impide acceder a esta cirugía? Su respuesta es fuerte: “No tengo donante todavía, y mucho menos el dinero que se necesita para el procedimiento. Estoy en una lista de donantes y espero que todo salga bien”. Es triste saber esto, pero la valentía con que habla del tema, lo que despierta es admiración hacia quien hace unos años también luchó contra la enfermedad de una de sus hijas.
¿A cuánto asciende la suma de lo que necesitas? “La cantidad es alta. Se habla de millones, y nuestra familia es de muy bajos recursos, por eso hemos recurrido a la solidaridad de las personas y autoridades para poder seguir con todo el proceso que conlleva está enfermedad tan delicada y costosa”. Está consciente de esta realidad, pero no se echa a llorar. Ella misma está dando a conocer su caso.














