Situada a unos seis millones de años-luz, NGC 300 se halla relativamente cerca. Se trata de una de las galaxias más cercanas más allá del Grupo Local, el conjunto de galaxias al que pertenece nuestra Vía Láctea. Dada su proximidad, suele ser el blanco de astrónomos deseosos de estudiar procesos estelares en galaxias espirales.
La población de estrellas en su punto álgido aparece en tonos verdosos en la imagen, y se basa en observaciones ópticas realizadas con la Cámara de Gran Angular (WFI) del telescopio MGP/ESO de 2,2 metros de en La Silla (Chile). Los colores rojizos indican el brillo del polvo cósmico en el medio interestelar que se extiende por la galaxia; esta información procede de las observaciones en el infrarrojo efectuadas con el telescopio espacial Spitzer de la NASA, que permiten seguir incubadoras estelares y futuras generaciones de estrellas a través de NGC 300.














