La fiesta, la euforia y la alegría se dieron cita en el Estadio Azteca de la Ciudad de México con la llegada de la NFL y su gran espectáculo, de dos equipos con gran raigambre entre los fanáticos mexicanos, los Raiders de Oakland y los Patriotas de Nueva Inglaterra.
Sus aficionados recibieron con beneplácito el partido de la semana 11 y se dieron cita en el Coloso de Santa Úrsula para crear, vivir y disfrutar el gran ambiente que caracteriza todo encuentro de la NFL que visita tierras aztecas.

El color y la locura fueron protagonistas de un día memorable en el que todo fue alegría y buena convivencia entre rivales que antes de entrar a las tribunas convivieron como los mejores amigos.





















