La explosión ocurrida la tarde del lunes en San Cristóbal, que ha dejado unas 11 personas fallecidas y decenas de lesionados, ha vuelto a revivir dos necesidades imperiosas que tiene pendiente de solución el sistema sanitario dominicano, como son el de contar con reserva suficiente de sangre y más unidades para pacientes quemados.
Por años, el país ha operado con un déficit de sangre que supera los 250 mil unidades, el cual, podría alcanzar las 500 mil, a medida de que la población va en aumento, ya que se recomienda que los países cuenten con una reserva equivalente al 4% de su población, según afirma el doctor César Matos, director del Banco de Sangre de la Cruz Roja Dominicana.
Mientras, en materia de respuesta a pacientes quemados, la única unidad de quemados de adultos del país, dispone de sólo 11 camas y desde hace más de 11 años funciona con limitaciones en área habilitada temporalmente en el hospital traumatológico Ney Arias Lora, en espera de que ser trasladada a una moderna unidad en la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, que permanece cerrada.














