ELGRAFICODELSUR.COM.–  En la actualidad, el rol de la Realeza de un país está siendo observada al detalle por los habitantes de la nación. Ya sea en Inglaterra, en España como en cualquier otro lugar de Europa, cada acción que estos desarrollan es investigada al detalle y medido por el descontento que muchas agrupaciones han demostrado.

Nadie puede saber si es el comienzo del fin para la familia real en cada uno de estos países, pero sí se puede mencionar que el protocolo que llevan adelante es por demás que estricto. Estas son algunas de sus inquebrantables reglas.

El formar parte de la realeza no es tan simple como parece, de hecho es casi imposible si no se cuenta con un linaje de sangre pura y real del cual se provenga. Sino, la otra alternativa es que te cases con alguien de la familia real y, si es que tu vinculo es aprobado, recién ahí sumarte. Luego, deben cumplir estrictos procesos protocolares y reglas que el común de las personas no.

 

La llegada de los reyes a México

 Hace algunos años, los reyes de España visitaron México y ni bien arribaron se formó una polémica entorno a su llegada. Se trató de que ningún personaje de la política o de la alta cúpula de la presidencia los fue a recibir al aeropuerto. Esto no se trató de una falta de respeto o de una pelea o destrato por parte de Enrique Peña Nieto, presidente mexicano, sino que tiene que ver con lo estrictamente protocolar.

 

Todos callados

 Una de las reglas que se debe cumplir cuando se está en presencia de los reyes es que no se les puede dirigir la palabra hasta que alguno de ellos dirijan la palabra hacia uno. No es que estás conversando con tu grupo de amigos, por tema de respeto, debes esperar hasta que ellos se dirijan a ti para poder iniciar un diálogo.

 

¿Cómo hablarles?

 Ya de por sí el hecho de tener que esperar a que te dirijan la palabra es extraño. Luego, no sólo hay que ser paciente sino que además, en cada ocasión que se le habla directamente al rey o a la reina, se debe anteponer “Su Majestad” a cada oración. Algo así como cuando quieres llamar al extranjero y debes marcar antes un prefijo en tu teléfono.

 

Autocontrol

 Si no se tiene un autocontrol importante es casi un hecho de que tu estadía junto a un integrante de la realeza va a ser un total fiasco. Es que no debes hablar de temas profundos o privados sobre ellos o con ellos. Y siempre debes tener que guardarte y tener el control sobre sí mismo. Igual que cuando ves a un ex amigo o una ex pareja luego de mucho tiempo y no puedes contarle todas tus andanzas en una noche.

 

Nada de selfies

 A menos que ellos lo habiliten, no se les debe tomar fotografía a los reyes. No importa que estés sumergido en una ola de adicción a las selfies como casi todos nosotros desde el año 2016. Está prohibido tomarles fotos también cuando ingieren comida a menos de que sea un banquete oficial y de gala donde sí se permite.

 

¿Como a un leproso?

 En la época antigua, cuando una persona se enfermaba de lepra, se le marginaba y hasta se lo echaba de los límites del reino. Con los reyes hay que cuasi-mantener la misma distancia. Debe mantenerse el respeto en dicha distancia y además evitar los acercamientos. En muchos países de Latinoamérica hasta está normalizado el hecho de saludar con un beso en el cachete cuando ni bien conoces a una persona. Eso dalo por hecho que no lo puedes realizar.

 

Son como Medusa

 ¿Recuerdas a Medusa? Aquella guardiana y protectora era un monstruo a la cual se le describía normalmente con cuerpo de humano y que al mirarla directamente a los ojos te convertía en piedra. Con los reyes ocurre algo similar, no es que te conviertan en piedra pero una de las reglas es que no puedes nunca mirarles fijamente.

¿Cómo recibirles?

 Como los acercamientos deben ser los justos y necesarios, está por demás aclarar que cualquier tipo de contacto que no sea con la mano está vetado. No se puede abrazar o besar a la realeza. Y además, ni siquiera un apretón de mano de un noble está permitido. La única comunicación corporal que está aceptada protocolarmente es la reverencia.

Como en la primera cita

 ¿Quién no recuerda aquella primera cita con una mujer u hombre que te encantaba y tratabas de hacer todo lo posible para que se sienta bien y cortejada? Como si fuese un pavo real que abre su plumaje cuando quiere conquistar a su pareja, nunca debes cruzarte antes que ellos. No debes pasar ni una puerta o a otra habitación antes de que ellos lo hagan.

Organización extrema

 Si bien hay hombres a quienes también le preocupa o altera el hecho de estar vestidos exactamente igual que otro hombre cuando están en una reunión o una fiesta, en el caso de la realeza es extremo. Nunca nadie debe coincidir el color del vestido con el que eligió la reina para llevar aquel día. Se necesita de una organización extrema para que ello no ocurra en ceremonias de casamientos.

De pie

 Como cuando se juega un amistoso de fútbol entre seleccionados o durante las copas del mundo,todos deben ponerse de pie cuando suena el himno. Ya sea el español estando en compañía de los reyes de España o del inglés cuando se trata de los reyes de Inglaterra. Por más que no te corresponda, debes estar en dos patas.

Bien formal

 La formalidad ha quedado de lado con el correr de los años. En la actualidad hasta se ve de buena manera que una persona vista con un jean y una camisa a un casamiento y no estrictamente con un ambo –saco y pantalón de vestir-. Los hombres de la realeza deben usar siempre corbata y la única excepción a ello es que un acto se lleve adelante en un campo.

Incluso entre reyes hay protocolos

 Cuando la reina Isabel II recibió a los reyes Felipe y Letizia de España, estos debieron seguir variadas reglas por más de ser ellos mismos también parte de la realeza. Uno de los hechos que sucedieron fue que en la cena de gala en el Gran Salón de estilo victoriano, nadie puede comenzar la conversación antes de que lo haga la reina Isabel.

Una comida estructurada

 En las comidas que se dan junto a la realeza, los invitados que tengan el privilegio de asistir deben tener en cuenta de que no se puede hablar con cualquier persona. En primer lugar, se debe conversar con los comensales a sus costados, ya sea derecho o izquierdo y recién allí se puede hablar con personas que estén sentados en frente suyo.

Muchas copas

 Durante las comidas también habrá más elementos sobre la mesa. No por ser extraños pero sí por no estar en el común de las reuniones para comer. Habrá seis diferentes copas sobre la mesa. Y se deberá usar estrictamente cada una de ellas dependiendo del líquido que se le vierta dentro. Éste puede ser agua, champán, vino tinto, vino blanco, vino de postre o oporto.