A mediados de marzo, cuando se efectuaron los partidos de pretemporada de MLB en el país, el estadio Quisqueya Juan Marichal no lucía al de octubre, tenía un verdor distinto y un aura de “bigleaguer”.
El terreno del coloso del Ensanche la Fe parecía a uno de las mayores, desde sus salas de prensa, hasta las propias condiciones del estadio.
Para esta temporada, uno de los objetivos es acercarse al estado de ese momento, cuando se jugaron dos partidos de entrenamientos entre los Medias Rojas de Boston y los Rays de Tampa.














