El descubrimiento de un planeta con la masa de Neptuno y en órbita a una estrella enana roja desafía los modelos teóricos de formación de planetas.
La estrella alrededor de la cual gira este exoplaneta (planeta de fuera de nuestro sistema solar) se llama LHS 3154, es de tipo espectral M y tiene muy poca masa.
El planeta, llamado LHS 3154b, tiene una masa de al menos 13 veces la de la Tierra. La estrella es 9 veces menos grande que el Sol. Esto demuestra que las estrellas pequeñas en ocasiones pueden albergar planetas más grandes de lo que se pensaba anteriormente.
Los planetas se forman en los densos discos circunestelares de gas y polvo que rodean a las estrellas recién nacidas. La cantidad de material en estas estructuras determina en nivel de masa hasta el que pueden crecer los planetas que se forman en su interior.
Debido a que la masa de polvo contenida en los discos protoplanetarios viene determinada en gran medida por la masa de la estrella anfitriona, las teorías de formación de planetas predicen que las estrellas enanas rojas (enanas M, el tipo de estrella menos grande) no deberían albergar exoplanetas en órbita cercana con masas mayores que la de Neptuno (17 masas terrestres).
Aunque se han detectado candidatos a planetas masivos alrededor de unas pocas enanas de masa muy baja, hasta ahora todos presentaban períodos orbitales muy amplios.














