El empresario Antonio Espaillat, propietario de la discoteca Jet Set, manifestó que la primera persona que quiere saber qué fue lo que pasó es él.
«De casualidad estaba en ese viaje, si no yo hubiera estado ahí. Yo todos los lunes estaba ahí en mi silla, sentado siempre, compartiendo con todos los clientes», expresó Espaillat.














