El plan de EE.UU. para abordar la migración irregular en Centroamérica incluye, por un lado, la atención de las causas que fuerzan a las personas a dejar sus lugares de origen, pero también la gestión de los flujos migratorios en los mismos países del Triángulo Norte y la expansión de las vías legales para migrar.
Así lo dijeron en una entrevista con Efe el enviado especial de Estados Unidos para el Triángulo Norte, Ricardo Zúñiga, y la subsecretaria adjunta de la oficina de población, refugiados y migración del Departamento de Estado, Marta Costanzo Youth, al analizar el plan que lidera la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris.
Zúñiga explicó que esta iniciativa ‘combina el enfoque sobre el trabajo conjunto para manejar el problema de la migración irregular y un esfuerzo también integral para tratar de mejorar condiciones’ que impulsan este fenómeno.
El enviado recalcó que la inmigración irregular no es ‘algo episódico’ y de allí que una de las estrategias del programa esté orientada a atender asuntos como la gobernanza, fomentar las condiciones para el crecimiento económico, frenar la violencia doméstica y paliar los efectos de la crisis climática, entre otros.














