Al hablar de los negocios del siglo XXI, la primera imagen que nos viene a la mente son, en la mayoría de los casos, startups que crecieron rápidamente en unos años hasta convertirse en herramientas imprescindibles para la mayoría de personas.

Facebook, Instagram, Whatsapp, Amazon o Google son ejemplos perfectos de cómo los avances tecnológicos son capaces de generar grandes beneficios y transformar una pequeña empresa que puede empezar en un garaje y llegar a convertirse en un gigante internacional.

 

Pero esta imagen de que son los sectores relacionados con la tecnología de manera directa los que logran triunfar dista mucho de la realidad.

 

Lo cierto es que hoy en día, prácticamente cualquier negocio necesita pensar en tener, o bien una tienda online donde vender, o al menos una presencia sólida en las redes sociales que les permita darse a conocer.

 

Tanto es así que plataformas de comercio electrónico como Oberlo ofrecen consejos sobre cómo mejorar el impacto en las redes sociales como Instagram para los comercios que busquen tener una mayor presencia online.