Hace menos de un año, unos astrónomos descubrieron un cometa llegado de fuera de nuestro sistema solar. Aunque todavía se desconoce de qué sistema solar proviene este objeto interestelar llamado 3I/ATLAS, una nueva investigación ha revelado algunos detalles sobre la región del cosmos en la que se formó. Y resulta que ese lugar tenía unas condiciones muy diferentes a las de nuestro sistema solar.

El estudio lo ha realizado un equipo integrado, entre otros, por Luis E: Salazar Manzano y Teresa Paneque-Carreño, de la Universidad de Michigan en la ciudad estadounidense de Ann Arbor.

Los nuevos hallazgos sobre cómo era el lugar en el que se formó el cometa se han hecho a partir de peculiaridades en la composición química del cometa las cuales solo pueden explicarse con unas condiciones ambientales muy específicas.