Los estudios han sugerido que el contraste entre el blanco de los ojos humanos, conocidos como las escleróticas, y los coloridos iris permiten que otros detecten la dirección de nuestra mirada. La capacidad de detectar la mirada es importante ya que muchas otras habilidades humanas, como el aprendizaje social, parecen depender de esto.
Por el contrario, como las escleróticas de los ojos de los simios suelen ser más oscuras que los ojos humanos, los investigadores han argumentado durante mucho tiempo que su mirada es ‘críptica’ u oculta. Esto significa que los simios no humanos no podrían ver dónde están mirando otros miembros de su especie.
Ahora, investigadores de la Universidad Nacional de Singapur (NUS), junto con colaboradores de la Universidad de St Andrews y la Universidad de Leiden, han descubierto que los ojos de mono poseen el mismo patrón de diferencias de color que los seres humanos. El estudiante de doctorado Sr. Juan O. Perea-García y la profesora asociada Antónia Monteiro del Departamento de Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias de la NUS sugieren que este descubrimiento puede significar que los simios también se miran mutuamente.
Sus hallazgos fueron publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS) el 3 de septiembre de 2019.














