Una investigación revela algunos detalles sobre el día de la catástrofe que inició el proceso de extinción de los dinosaurios.

 

La extinción masiva del final del Cretácico, hace unos 66 millones de años, representa una de las extinciones más selectivas de la historia de la vida en nuestro mundo. Acarreó la desaparición de todos los dinosaurios no aviares, los pterosaurios, los amonites y la mayoría de los reptiles marinos, mientras que los mamíferos, las aves, los cocodrilos y las tortugas disfrutaron de tasas de supervivencia significativamente mayores.

 

El análisis de unos restos fósiles del hemisferio norte ha permitido deducir que allí era primavera el día en que cayó a la Tierra el asteroide que provocó la desaparición de muchas especies vivas, incluyendo los dinosaurios.

 

La investigación la ha llevado a cabo un equipo internacional de científicos. Estos examinaron los restos fósiles, los escaneos de estos realizados con rayos X de sincrotrón de alta resolución, y los registros de isótopos de carbono de los restos de los peces que murieron menos de 60 minutos después del impacto del asteroide.

 

Los investigadores, de la Universidad de Uppsala en Suecia, la Universidad Libre de Ámsterdam en los Países Bajos, la Universidad Libre de Bruselas en Bélgica y el ESRF (European Synchrotron Radiation Facility, o Laboratorio Europeo de Radiación Sincrotrón) en Francia, se valieron del singular yacimiento paleontológico de Tanis en Dakota del Norte, Estados Unidos, para obtener y examinar peces fosilizados que fueron víctimas directas del impacto del meteorito de Chicxulub, llamado así por el lugar en el que impactó y excavó un inmenso cráter. El impacto sacudió la placa continental y provocó olas gigantescas. Estas arrastraron enormes cantidades de sedimentos que engulleron a los peces y los enterraron vivos mientras otros materiales generados por el impacto, incluyendo partículas denominadas esférulas, llovían desde el cielo, menos de una hora después del impacto.