Rafael Devers tuvo un mantra constante cuando se dirigió a los medios de Boston por primera vez desde que los Medias Rojas lo cedieron a los Gigantes de San Francisco mediante un canje sorpresivo hace cinco días.
“El pasado queda en el pasado”, repitió Devers el viernes cuando se le preguntó sobre su estadía con los Medias Rojas y por qué la relación se deterioró esta temporada a tal grado que el equipo lo intercambió a menos de dos años de firmar con él un contrato de 10 años y 313,5 millones de dólares en 2023.














