Las macroalgas marrones, conocidas como sargazo, surgen como respuesta a las corrientes oceánicas, según han podido confirmar las simulaciones numéricas realizadas por los científicos de la Universidad del Sur de Florida. Estos investigadores descubrieron el año pasado la mayor concentración de algas a la que han denominado el Gran Cinturón Atlántico de Sargazo.
Los resultados, publicados en la revista Science, revelan que el cinturón estuvo compuesto por 20 millones de toneladas de biomasa vegetal, el equivalente a 200 portaaviones complemente cargados, y se extendió en el océano Atlántico tropical, desde la costa oeste de África hasta el golfo de México.
¿Pero cómo pudo formarse? La hipótesis de los científicos es que esta proliferación se produjo de manera estacional por la entrada de nutrientes clave: una de origen natural por parte del río Amazonas y otra antropogénica.
En los últimos años, el aporte de nutrientes del Amazonas al océano en primavera y verano puede haber aumentado por el incremento de la deforestación y el uso de fertilizantes. En invierno, las corrientes de las costas africanas proporcionan nutrientes desde las aguas profundas a las superficiales, donde crece el sagazo.
Aunque esta hipótesis aún debe ser confirmada, los científicos de la Facultad de Ciencias Marinas de la universidad estadounidense sugieren que el cinturón se convierta en “la nueva normalidad”, según apuntan los datos de los últimos 20 años.














