Un hallazgo reciente podría contribuir a aumentar el rendimiento del trigo a través de estrategias de mejoramiento genético. La investigación ha permitido confirmar, a través de ensayos en condiciones de campo, la identificación de dos regiones del genoma del trigo relacionadas con la fertilidad de la espiga.
El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Nicole Pretini y Fernanda González, ambas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), en Argentina las dos instituciones.
“El trigo es un alimento básico para millones de personas en todo el mundo. Argentina produce en promedio alrededor de 19 millones de toneladas anuales, de las cuales entre seis y siete millones se consumen en el país, mientras el resto se exporta. Avanzar en conocimientos básicos y tecnológicos que nos permitan aumentar el rendimiento del cultivo de forma más eficiente y sostenible podría, en primer lugar, mejorar la producción y saldos exportables nacionales y, en segundo lugar, contribuir a la seguridad alimentaria global”, señala Fernanda González.
En estudios anteriores, el equipo reveló, mediante estudios a escala de plantas individuales, segmentos del ADN del trigo relacionados con la eficiencia reproductiva de la espiga. Estas regiones fueron denominadas por los investigadores como QTL QFFE.perg-5A y QFEm.perg-3A. Los QTL (Quantitative Trait Loci) son porciones del genoma de un organismo que abarcan varios genes y están asociadas a rasgos cuantitativos observables, como la altura o el rendimiento. Esto significa que, para que un segmento del genoma sea detectado como un QTL, tiene que ser posible correlacionar estadísticamente variantes de genes (alelos) presentes en una determinada región del ADN con algún rasgo observable de tipo cuantitativo. Los genes dentro del QTL que podrían ser responsables del rasgo cuantitativo observado son considerados “genes candidatos”.














