Modificar de manera artificial y a gran escala las condiciones ambientales de planetas rocosos como Marte y Venus para volverlos habitables, lo que se conoce genéricamente como “terraformación”, es una idea muy ambiciosa. Tanto, que en todos los estudios que se han venido realizando, el tiempo y los recursos necesarios para tales transformaciones solo hacen viable poner en marcha un proyecto así para una civilización tecnológicamente bastante más avanzada que la nuestra. Un nuevo estudio presenta ahora un modo muchísimo más fácil de iniciar una terraformación de Marte, hasta el punto de que podría llevarse a cabo con tecnología actual o del futuro cercano y con un consumo de recursos factible para las naciones actuales.

 

El equipo que ha realizado esta investigación, integrado por científicos de la Universidad del Noroeste, la de Chicago y la de Florida Central, en Estados Unidos las tres, propone un enfoque revolucionario para la terraformación de Marte. Este nuevo método, que se basa en utilizar partículas de polvo artificiales que serían liberadas en la atmósfera marciana, podría calentar el Planeta Rojo más de 30 grados centígrados, hasta alcanzar temperaturas adecuadas para la vida microbiana, un primer paso crucial para hacer Marte habitable.