Cuando se detectó la explosión de rayos gamma conocida como GRB 221009A el 9 de octubre de 2022, la comunidad científica la calificó como la más brillante de todos los tiempos. Ahora, los resultados de una nueva investigación revelan además rasgos extraños en esa explosión.

 

La mayoría de las explosiones de rayos gamma se producen cuando el núcleo de una estrella más masiva que nuestro Sol se derrumba sobre sí mismo, comprimiéndose de manera colosal y convirtiéndose en un agujero negro. Estos fenómenos liberan en pocos minutos tanta energía como la de nuestro Sol en toda su vida. Los estudios de seguimiento demostraron que GRB 221009A fue 70 veces más brillante y mucho más energética que la explosión que hasta entonces ostentaba el récord.

 

El equipo de Brendan O’Connor, de la Universidad George Washington en Estados Unidos, ha analizado observaciones de la explosión realizadas por el telescopio espacial NuSTAR (Nuclear Spectroscopic Telescope Array) de la NASA.

 

Los resultados del nuevo análisis indican que la estrella cuyo núcleo se derrumbó sobre sí mismo expulsó un chorro de material que tenía una forma nunca antes observada en chorros de explosiones de rayos gamma. El análisis también indica otros rasgos sin precedentes en esa explosión. Es posible que el origen de estas características extrañas esté en la estrella progenitora, cuyas propiedades físicas podrían haber influido en las características de la explosión. También es posible que un mecanismo totalmente distinto lance al espacio los chorros ultrabrillantes como el estudiado.