Los compuestos orgánicos son los componentes básicos de todas las formas de vida terrestre conocidas y consisten en una amplia gama de sustancias químicas formadas por carbono combinado con hidrógeno, oxígeno, nitrógeno, azufre y otros elementos químicos. Sin embargo, los compuestos orgánicos no son un producto exclusivo de la actividad biológica sino que también pueden formarse por reacciones químicas que no implican vida, lo que apoya la hipótesis de que hay reacciones químicas en asteroides que pueden elaborar algunos de los ingredientes de la vida.
Un análisis reciente de una muestra extraída del asteroide Ryugu y llevada a la Tierra por la sonda espacial japonesa Hayabusa-2 revela que el material es rico en compuestos orgánicos.
El descubrimiento refuerza la idea de que la materia orgánica procedente del espacio contribuyó en la Tierra al inventario de componentes químicos necesarios para la vida.
El análisis lo ha llevado a cabo un equipo que incluye a Hiroshi Naraoka de la Universidad de Kyushu en Fukuoka, Japón, y Daniel Glavin, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Estados Unidos.
Existe un gran interés en descubrir las sustancias y reacciones químicas que pudieron dar lugar a la vida en la Tierra y quizás en otros mundos, y entre los compuestos orgánicos prebióticos hallados en la muestra hay aminoácidos de varios tipos. Ciertos aminoácidos son muy utilizados por la vida terrestre como componente para construir proteínas. Las proteínas son esenciales para la vida, ya que se utilizan para fabricar enzimas que regulan o aceleran las reacciones químicas y para fabricar estructuras con tamaños desde microscópicos hasta grandes, como el pelo y los músculos. La muestra también contiene muchos tipos de compuestos orgánicos que se forman en presencia de agua líquida, como aminas alifáticas, ácidos carboxílicos, hidrocarburos aromáticos policíclicos y compuestos heterocíclicos que contienen nitrógeno.














