Unos científicos han descubierto el motivo principal de que las células solares de perovskita, a las que se ha venido considerando muy prometedoras para la implantación definitiva de la energía solar a gran escala, se degradan con la exposición a la luz solar y sufren un desgaste prematuro con la consiguiente pérdida de eficiencia.

 

El hallazgo lo ha hecho un equipo internacional que incluye, entre otros, a Yang Yang, Shaun Tan y Tianyi Huang, los tres de la Escuela Henry Samueli de Ingeniería y Ciencia Aplicada de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) en Estados Unidos.

 

Las células solares de perovskita se caracterizan por poseer una estructura peculiar como la que tiene de manera natural el mineral denominado perovskita. Por sus características, que incluyen un bajo costo de fabricación y el poder ser extremadamente delgadas, estas células solares constituyen una alternativa muy prometedora a las células solares tradicionales de silicio.

 

Un tratamiento superficial habitual utilizado para eliminar defectos en las células solares de perovskita consiste en depositar una capa de iones orgánicos que hace que la superficie tenga una carga demasiado negativa. Los autores del estudio han constatado que, aunque el tratamiento ayuda al principio a mejorar la eficiencia de la conversión de energía de las células solares de perovskita, también crea involuntariamente una superficie que tiende a comportarse como una trampa potencial para los electrones portadores de energía.

 

Esta anomalía desestabiliza la disposición ordenada de los átomos. Ello conlleva que la eficiencia de las células solares de perovskita disminuya rápidamente con el paso del tiempo, lo que en última instancia las hace poco atractivas para su comercialización.