Los cuásares son una manifestación espectacular de una breve fase en la vida de una galaxia durante la cual grandes cantidades de material caen trazando una espiral hacia el agujero negro supermasivo central, liberando en el proceso enormes cantidades de energía. El brillo máximo de un cuásar es mayor que el de cualquier otro tipo de objeto astronómico. A menudo, el cuásar del centro de una galaxia supera en brillo al resto de esta por cientos o miles de veces.
Existe un gran interés en encontrar cuásares que sean lo más antiguos posible, ya que estudiarlos puede revelar lo que sucedía durante la infancia del universo, incluyendo cómo se formaron los primeros agujeros negros supermasivos y las primeras galaxias. Sin embargo, los cuásares de esta época son difíciles de encontrar. Son más bien escasos, ya que pocas galaxias habían tenido tiempo de crecer lo suficiente, y su luz primordial es tenue y fácil de confundir con la de estrellas más cercanas a nosotros.
El telescopio espacial Euclid, lanzado al espacio en 2023, está profundizando en esta misteriosa parte de la historia antigua del cosmos, con resultados fascinantes. El telescopio ha descubierto ahora nada menos que 31 cuásares del cosmos primitivo, entre ellos el más antiguo del universo. Este cuásar data de una época en la cual el universo tenía solo el 5 por ciento de su edad actual.














