Batiendo un récord, unos astrónomos han descubierto el agujero negro más distante rastreable en rayos X. El agujero negro es observable tal como era hace unos 13.200 millones de años, cuando solo habían transcurrido 470 millones de años desde la creación del universo.

 

La investigación la ha realizado el equipo de Ákos Bogdán, del Centro para la Astrofísica (CfA) en Cambridge, Massachusetts, gestionado conjuntamente por la Universidad Harvard y el Instituto Smithsoniano, en Estados Unidos todas estas instituciones.

 

El hallazgo ha sido posible gracias a observaciones realizadas con el observatorio espacial Chandra de rayos X de la NASA y el telescopio espacial James Webb de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense. Para las observaciones ha resultado esencial poder aprovechar el fenómeno conocido como “lente gravitacional”, que opera como una lente natural. Una lente gravitacional ocurre, por ejemplo, cuando una galaxia o un cúmulo de galaxias en primer plano (desde la perspectiva visual de nuestro mundo) curva la luz de un objeto más lejano y la amplía. Lidiando con la distorsión, es posible sacar provecho de la ampliación. De este modo, se avistan objetos astronómicos que no podrían captarse de otra manera.

 

Combinando datos recolectados con esas observaciones, el equipo de Bogdán ha conseguido captar la “firma” delatadora de la presencia del mencionado agujero negro.

 

El agujero negro está ubicado en la galaxia UHZ1, en dirección al cúmulo de galaxias Abell 2744, situado a 3.500 millones de años-luz de la Tierra. Sin embargo, la galaxia está detrás del cúmulo, y mucho más alejada, a unos 13.200 millones de años-luz.