Una herramienta computacional podría guiar la síntesis racional y selectiva de nuevas moléculas de origen vegetal contra las larvas del mosquito que transmite los virus del dengue, el zika, la fiebre amarilla y la chikunguña, lo que permitiría evitar los efectos adversos para la salud y el ambiente de los insecticidas químicos hoy disponibles.


Así lo aseguraron científicos del CONICET y de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), en Argentina, quienes presentaron un modelo matemático para predecir la actividad insecticida de compuestos vegetales contra el Aedes aegypti, los que podrían servir de “materia prima” para el desarrollo de productos que puedan llegar al mercado.

 

El estudio fue publicado en la revista “The Science of the Total Environment”. Y también lo firman los demás integrantes del proyecto en curso, la tesista doctoral Laura Saavedra, del INIFTA; y el doctor Gustavo Romanelli, del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias Aplicadas “Dr. J.J. Ronco” (CINDECA), que también depende del CONICET y de la UNLP.