El demógrafo José Miguel Guzmán consideró que no siempre respaldadas por datos, las preocupaciones sobre el impacto negativo de la migración van desde problemas de integración y cargas económicas hasta competencia laboral, delincuencia e impactos culturales.
Explicó que a nivel global, los migrantes internacionales crecieron hasta 281 millones en 2020, el 3,6 % de la población total.
Indicó que, además, los conflictos políticos y las crisis ambientales impulsan la migración forzada, en la que la mayoría se desplaza internamente, pero algunos cruzan fronteras.
“América Latina ha manejado notablemente bien la afluencia de más de 6 millones de venezolanos desde 2016, una respuesta que se considera inesperadamente efectiva dada la limitada experiencia de la región con una migración de tal escala”, agregó.














