Los superhéroes no la tienen fácil: en la eterna lucha contra el mal, tienen que lidiar con supervillanos y dejar de lado sus propios deseos de forma desinteresada. Al menos salen ilesos de todas las batallas gracias a sus superpoderes.

Pueden volar, son mega fuertes y pueden hacer otras maravillas. Deben sus habilidades especiales a una amplia variedad de factores. Supermán proviene del planeta Kryptón, por lo que en realidad es un extraterrestre, aunque en forma humana. Spider-Man, por otro lado, es mordido por una araña radioactiva, tras lo que puede lanzar telarañas y trepar por las paredes. A veces, la ascendencia genética también ayuda: la Mujer Maravilla, por ejemplo, es la hija de una amazona y un dios.

Los superhéroes siempre han existido
«Todos los personajes de este tipo que vemos en los cómics y en el cine, o donde sea, tienen sus orígenes en la antigüedad e incluso más atrás en el tiempo», dice el arqueólogo Michael Merkel, quien está a cargo de la exposición El mito de los superhéroes, en el Museo Arqueológico de Hamburgo, Alemania.

Los dioses de la mitología griega o nórdico-germánica tienen poderes asombrosos. «Hay un Zeus lanzando rayos o un Neptuno capaz de desencadenar un ciclón. Thor, el dios del trueno, puede provocar tormentas», explica. Los faraones también se presentaban como superhéroes, como hijos del dios Sol, responsable de la luz en el mundo. «Detrás de esto está probablemente el hecho de que los fenómenos naturales inusuales básicamente solo podrían explicarse de esta manera. Nuestros superhéroes de hoy se parecen a estos dioses, aunque no los llamemos así».

Supermán, el hombre intachable
De hecho, la mayoría de la gente, cuando piensa en superhéroes, piensa más en los juguetes de su infancia que en los dioses, sin tener ni idea de que esas figuras eran ya populares hace 2.000 años, como demuestra la arqueología. Muñecos de acción de la antigüedad, por así decirlo. «En ese momento, se podía comprar gladiadores de juguete en las grandes arenas», cuenta Merkel a DW. «Estaban hechos de arcilla, tenían un casco extraíble y podían a veces mover un brazo».

Los gladiadores victoriosos y los dioses de la antigüedad dieron paso a las heroínas y héroes de los tiempos modernos, los legendarios personajes disfrazados cuyas historias comenzaron en los cómics y que hoy en día son grandes éxitos de taquilla en las pantallas de cine.