Las herramientas de inteligencia artificial (IA), con la IA generativa a la cabeza, se están expandiendo en diferentes esferas de la sociedad, entre ellas, el mercado laboral. En una investigación reciente, se han analizado las repercusiones que comienza a tener esta tecnología en la seguridad y la salud en el trabajo.

El estudio es obra de Xavier Baraza, director de los Estudios de Economía y Empresa de la Universidad Abierta de Cataluña (Universitat Oberta de Catalunya (UOC)) y el catedrático Joan Torrent de la UOC, ambos investigadores del grupo interdisciplinar sobre las TIC – Laboratorio de Inteligencia Artificial (i2TIC-IA Lab), del que Torrent es uno de sus coordinadores.

«La inteligencia artificial ya está tomando decisiones que influyen directamente en cómo trabajamos y en cómo nos sentimos en el trabajo, pero muchas veces eso ocurre sin una reflexión suficiente sobre sus consecuencias para las personas», señala Baraza.

El estudio tiene como objetivo apoyar la integración segura, ética y sostenible de la inteligencia artificial en los entornos laborales, garantizando que los avances tecnológicos se traduzcan en mejoras reales en la salud, la seguridad y el bienestar del personal. «Este estudio nace de la necesidad de parar, mirar con calma lo que está pasando y aportar una mirada preventiva y responsable, que ayude a anticipar riesgos y a situar a las personas en el centro de la transformación tecnológica», afirma Torrent.

La investigación incluye aplicaciones actuales de estas herramientas en el mercado laboral, como la automatización de tareas en los sectores industrial y de servicios, donde estos sistemas se encargan de actividades repetitivas o de alta precisión, aumentando la eficiencia y reduciendo el error humano. Esto es evidente en las líneas de montaje, las operaciones logísticas y la atención al cliente mediante chatbots, donde la inteligencia artificial gestiona las funciones rutinarias y permite al personal centrarse en tareas de mayor valor.

La inteligencia artificial se utiliza cada vez más para respaldar la toma de decisiones mediante algoritmos capaces de analizar grandes cantidades de datos en tiempo real. Por ejemplo, estos sistemas ayudan en la planificación de recursos humanos, y, en cuanto a la prevención de riesgos laborales, los modelos predictivos ya analizan datos de accidentes, identificando patrones que permiten a las organizaciones implementar medidas preventivas más eficaces. Respecto a entornos industriales avanzados, la robótica colaborativa representa otra área de expansión de la inteligencia artificial. Estas aplicaciones demuestran que no es una tecnología del futuro, sino una herramienta integrada en muchos sectores.