Nombre ilustre dentro de una generación de cineastas que han aportado una mirada tremendamente especial y valiosa al cine estadounidense durante las últimas décadas, Sean Baker representa un modelo de guionista y director capaz de extraer belleza y emoción de los rincones más sencillos y cotidianos. La práctica totalidad de su cine, incluso sus trabajos en el mundo del cortometraje, desprende un encanto y una belleza que atrapa sin remedio ni excesos, cautivando desde lo mínimo y lo cercano.

De esta forma, el guionista y director ha ido creciendo película a película hasta alcanzar una última etapa de inspiración desbordante con la que, gracias especialmente a su última pieza, la maravillosa ‘Anora’, parece estar cerca de conectar también a lo grande con el público. Y todo ello, aquí está la mejor de las noticias, sin perder ni una pizca de su filosofía, coherencia y evolución artística.