La empresa japonesa ispace, que buscaba que el módulo de aterrizaje Resilience fuera del sector privado japonés y de Asia en llegar a la superficie de la Luna, dio este viernes por fallida la misión tras no haber podido establecer comunicación con el aparato horas después de a maniobra.
El módulo Resilience inició según lo previsto la secuencia de aterrizaje en la madrugada japonesa, pero el centro de control en la Tierra no pudo establecer comunicación tras esta fase.














