Los robotistas que trabajan en la creación de robots microscópicos se enfrentan a una limitación muy difícil de superar: a medida que los dispositivos mecánicos se reducen en tamaño, su capacidad de locomoción y la de transportar energía a bordo disminuyen.

Una nueva revisión de resultados de estudios demuestra que el mejor enfoque de diseño para solucionar este problema no está en intentar crear un hardware mejor sino en recurrir a la biología.

El trabajo lo ha realizado un equipo encabezado por Ming Zhang, de la Universidad de Shenzhen en China.