Raymundo Féliz es el único árbitro de fútbol que puede vivir de su profesión en el país.
Féliz, que pita en superficie internacional siempre que la FIFA lo requiera, puede llegar a cobrar hasta 60 mil dólares en un año, dependiendo de la actividad que realice en esos 12 meses.
Los árbitros con gafete internacional cobran esos eventos por día. Llegando a percibir hasta 550 dólares en el mejor de los casos y 200 cuando no son eventos avalados por la FIFA.














