El ojo humano puede percibir alrededor de un millón de colores y tonalidades de estos, pero los idiomas tienen muchas menos palabras para describirlos. Los denominados términos cromáticos básicos, palabras que los hablantes de una lengua utilizan con frecuencia al referirse a colores, se emplean a menudo para medir las diferencias entre dos comunidades en el manejo del color. Las lenguas habladas en países industrializados como Estados Unidos, por ejemplo, suelen tener alrededor de una docena de términos cromáticos básicos, mientras que las lenguas habladas por poblaciones más aisladas suelen tener menos.
En inglés y muchas otras lenguas de países industrializados, hay palabras cromáticas básicas correspondientes a estos colores: negro, blanco, rojo, naranja, amarillo, verde, azul, morado, marrón, rosa y gris.
Los miembros de la comunidad indígena tsimané viven en una zona remota del sector boliviano de la selva amazónica, subsisten mayormente de la caza, la pesca y la horticultura, viven en grandes grupos familiares y tienen poco acceso a bienes y servicios modernos.
En su lengua autóctona, los tsimanés tienen nombres para solo tres colores, que son el negro, el blanco y el rojo. También hay un puñado de palabras que abarcan muchos tonos de amarillo o de marrón, así como dos palabras que, dependiendo de cómo se usen, pueden significar verde o azul. Sin embargo, estas palabras no son utilizadas por toda la población.














