Unos científicos han ideado y probado una técnica con la que pueden interconectar bacterias para crear con ellas transistores vivientes.
El logro es obra de Hamid Doosthosseini, Haorong Chen y Christopher A. Voigt, los tres del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos.
En los circuitos eléctricos, los transistores funcionan como interruptores que pueden encender o apagar la corriente. En los circuitos biológicos que han creado los investigadores, los interruptores bacterianos controlan el flujo de pequeñas moléculas, que envían señales a los componentes del circuito.














