Un análisis de la NASA, la agencia espacial estadounidense, corrobora que junio de 2023 ha sido en la mayor parte de la Tierra el más caliente de todos los meses de junio desde el inicio de los registros modernos de las temperaturas.
GISTEMP, el análisis de las temperaturas globales que hace la NASA, se basa en datos recogidos por estaciones meteorológicas y bases de investigación antárticas, así como por instrumentos instalados en barcos y boyas oceánicas.
Los científicos de la NASA que trabajan en el Instituto Goddard de Estudios Espaciales (GISS) de Nueva York analizan estas mediciones para tener en cuenta las incertidumbres de los datos y para mantener métodos coherentes con los que calcular las diferencias de temperatura media global en superficie de cada año.
Estas mediciones terrestres de la temperatura de la superficie concuerdan con los datos recogidos desde 2002 por el instrumento AIS (Atmospheric Infrared Sounder) del satélite Aqua de la NASA y con otras estimaciones. La NASA utiliza el periodo comprendido entre 1951 y 1980 como referencia para apreciar cómo cambian las temperaturas globales a lo largo del tiempo.
Análisis independientes llevados a cabo por el CCCS (Copernicus Climate Change Service) de la Unión Europea y por los Centros Nacionales de Información Medioambiental de la NOAA (la Administración Nacional estadounidense Oceánica y Atmosférica) han hallado de igual modo que junio de 2023 es el más caliente de entre todos los meses de junio sobre los que existen mediciones.
A nivel mundial, junio de 2023 estableció un récord para el junio más cálido en los 174 años de registros de la NOAA.














