La sonda espacial Europa Clipper investigará Europa, una luna del planeta Júpiter en la cual existe un océano subterráneo de agua líquida que podría albergar vida.

 

El ensamblaje de las diversas partes de la Europa Clipper ha comenzado en salas blancas (recintos con una limpieza extrema, como la de los quirófanos) del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, en el sur de California. Ahora, los componentes de ingeniería y los instrumentos científicos están empezando a llegar allí desde otras partes de Estados Unidos y desde varios países europeos. Se espera que antes de que termine el año la mayor parte del hardware de vuelo así como un conjunto de nueve instrumentos científicos estén completos.

 

El cuerpo principal de la nave es un gran módulo de propulsión de 3 metros de altura, diseñado y construido por el Laboratorio de Física Aplicada (APL) de la Universidad Johns Hopkins en Laurel, Maryland, con la ayuda del Centro Goddard de Vuelos Espaciales de la NASA en Greenbelt, Maryland, y el JPL. El módulo, equipado con la electrónica, el cableado y el subsistema de propulsión, se enviará al JPL esta primavera. La antena de alta ganancia de la Europa Clipper también llegará pronto al laboratorio.

 

El primer instrumento científico en ser completado, un espectrógrafo ultravioleta, fue entregado al JPL hace unos días por un equipo del Instituto de Investigación del Sudoeste en San Antonio, Texas. Este espectrógrafo ultravioleta, llamado Europa-UVS, buscará señales de “géiseres” de material subterráneo expulsado a la superficie de Europa. El instrumento recoge la luz ultravioleta y luego separa las longitudes de onda de esa luz para ayudar a determinar la composición de la superficie observada y la de los gases expulsados.