“El ictus es una enfermedad que hasta hace pocos años no tenía ningún tratamiento más allá del uso de fármacos, que era muy poco eficaz. Y desde que se introdujo el intervencionismo en neurorradiología, ha mejorado la recuperación de las personas que padecen el ictus”, explica el doctor en ingeniería química y metalúrgica, Lluís Duocastella Codina, en su visita a LISTÍN DIARIO durante su estad{ia en el país.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define el ictus como un síndrome clínico caracterizado por el rápido desarrollo de signos y síntomas neurológicos, debido a una alteración del flujo sanguíneo cerebral (ya sea por obstrucción o rotura de una arteria), que dura más de 24 horas o provoca la muerte sin otra causa aparente que el origen vascular. También es conocido como accidente cerebrovascular y puede ser isquémico, hemorrágico o transitorio.














