Un nuevo estudio indica que la suplementación con pectina de origen cítrico, presente de forma natural en frutas como la naranja, podría contribuir a frenar diversas alteraciones vasculares asociadas al síndrome metabólico.
El trabajo ha sido publicado en ‘Food Bioscience’ y liderado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBER-CV) y el CSIC.
El síndrome metabólico agrupa alteraciones como la hipertensión arterial, el exceso de grasa corporal y los desequilibrios metabólicos que elevan el riesgo cardiovascular. En este contexto, la identificación de estrategias dietéticas complementarias adquiere una relevancia creciente.














