El desarrollo del arte culinario en República Dominicana ya no se queda en el territorio local. Ha trascendido y, la chef Tita lo acaba de demostrar al ser reconocida por los Latin America’s 50 Best Restaurants. Listín Diario quiso conocer su parecer respecto a este logro.

1. ¿Qué significado tiene este reconocimiento de una plataforma tan importante como 50 Best Restaurant para ti como chef y para el país ?

Este reconocimiento tiene un significado inmenso para mí y para República Dominicana. Hemos recorrido un largo camino y trabajado muy duro para llegar hasta aquí, y recibir un premio de una de las listas más importantes del mundo, como lo es Latin America’s 50 Best Restaurants, me llena de orgullo. Es un tributo a nuestra trayectoria y al esfuerzo de rescatar y valorizar el producto local, así como de apoyar a los productores a través de nuestra Fundación IMA.

Desde Aguají by Chef Tita hemos construido un espacio que conecta directamente con artesanos, pescadores y productores, generando un impacto social invaluable en nuestras comunidades. Este galardón, no sólo es un logro personal, sino también un gran paso para República Dominicana, porque visibiliza nuestra cultura, nuestros valores y nuestra esencia como dominicanos. Nos coloca en el ojo del mundo gastronómico y turístico, mostrando que nuestro país no es únicamente un destino de sol y playa, sino también un destino gastronómico de gran riqueza. Ser la primera dominicana y la primera latinoamericana en recibir este premio me honra profundamente y me llena de felicidad.

2.- ¿Cómo ha sido el recorrido para lograr este gran reconocimiento internacional que hoy ostentas?

Ha sido un recorrido increíble de casi 20 años, trabajando sin descansar, pero siempre manteniendo la misma filosofía. Desde el primer momento todo ha sido muy orgánico: primero con el movimiento de la nueva cocina dominicana y luego con ese trabajo constante de rescatar y reinventar nuestras recetas tradicionales.

Ha sido una experiencia enriquecedora conocer de cerca a las mujeres del campo, ver cómo trabajan el producto local y poder colaborar con cada uno de nuestros productores. Poco a poco se han convertido en familia, porque hemos trabajado hombro a hombro en un proceso en el que muchos no creían, pero en el que nosotros siempre tuvimos fe y perseverancia al 100%. Hoy vemos los frutos de ese esfuerzo, dejando un legado hermoso que me llena de honor y orgullo.