Seguimos disfrutando, esta vez respetando el equilibrio que debemos de tener en cuenta a la hora de preparar los alimentos.
Ni exclusivamente carnívoros ni vegetarianos, o veganos absolutos, la excelencia en el buen yantar está en el fiel de la balanza donde colocamos los frutos de la Madre Tierra y todos sus nutrientes.
La gran cocina italiana nos da la inspiración para este nuevo plato que ofrecemos a los lectores de Listín Diario y que estamos seguros que apreciarán los dominicanos que comen pasta desde el desayuno.
Buen apetito, queridos amigos, un abrazo desde tierras levantinas.
LA RECETA
Ingredientes (para 4 personas)
-Un paquete de pasta de canelones
-150 gramos de espinacas (solo utilizaremos las hojas)
-1 cebolla
-1 diente pequeño de ajo
-200 gramos de queso ricota
-sopa de tomate Campbell
-350 ml. De leche
-harina de trigo (1 ½ cuchara sopera)
-Mantequilla (1 ½ cucharada sopera)
-nuez moscada (una pizca)
-queso para gratinar (al gusto)
-orégano
-1/2 cucharadita de azúcar
-Sal al gusto
-pimienta
Preparación
Preparamos la salsa bechamel. Sofreír la harina con la mantequilla. En un recipiente echar la mantequilla, una vez calentada agregar la cuchara y media de harina de trigo. Sofreír durante unos minutos, agregando la nuez moscada, pimienta, la media cucharadita de azúcar y la sal. Se añade la leche y removemos con una varilla hasta formar la salsa.
Retiramos del fuego. Sofreímos el diente de ajo hasta que se dore. Agregamos la cebolla cortada en cuadritos pequeños. Salpimentar al gusto. Dejamos pochar durante tres minutos.
Por último, agregamos las hojas de espinacas limpias, removemos durante un minuto y retiramos del fuego.
Una vez enfriada la elaboración, agregamos el queso ricota y removemos hasta lograr una mezcla homogénea.
Echar la pasta en agua hirviendo con un poco de sal, mantener unos tres minutos. Una vez pasado este tiempo retirar y agregar agua fría. Reservamos en un poco de agua para evitar que se peguen.
En un pyrex untado con mantequilla agregar al fondo tres cucharadas de sopa Campbell y dos cucharadas de la salsa bechamel. Rellenamos los canelones con la mezcla una vez colocados en la fuente. Agregamos por encima de los canelones 150 ml. de sopa de tomates y el resto de la salsa bechamel.
Se espolvorea el queso de gratinar y el orégano. Horneamos unos veinte minutos a 150-200 grados. Cubrimos con papel de aluminio.














