En España disponemos de diferentes infraestructuras de regulación y transporte de agua para asegurar el abastecimiento al consumo humano y el riego de cultivos agrícolas. Nuestra geografía está salpicada por multitud de canales para el transvase de agua, acequias para regadío y embalses.

 

Así, contamos en nuestro país con dieciséis transvases principales en funcionamiento, aparte de las innumerables acequias de regadío y los embalses para acumulación de agua. Aunque hay una parte de los transvases que se hace con tuberías y no con canales o acequias abiertas, la superficie de estas últimas es considerable.