e ha logrado poner a punto un método de microscopía fácil de implementar para obtener imágenes con una resolución nanométrica cercana al tamaño de las proteínas. El nuevo sistema permitirá conocer mejor las estructuras celulares que participan en la génesis de enfermedades.
“Visualizar las estructuras que conforman las células, determinar sus funciones y conocer su organización con el mayor detalle posible es de gran importancia para comprender los mecanismos moleculares que ocurren permanentemente en los sistemas vivos y entender también el origen de distintas enfermedades”, señaló Fernando Stefani, doctor en Química e ingeniero en Materiales, director del trabajo e investigador del Centro de Investigaciones en Bionanociencas (CIBION), que depende del CONICET, en Argentina.
La microscopía de fluorescencia es una herramienta muy útil para visualizar componentes celulares, pero su resolución de 250 nanómetros (un nanómetro equivale a la millonésima parte de 1 milímetro) impide ver con detalle el entorno de las proteínas cuyo tamaño es de 3 a 10 nanómetros.
En 2006, la microscopía de fluorescencia de superresolución (o nanoscopía de fluorescencia), pudo superar esta limitación y hasta la actualidad ha sido utilizada para comprender con mayor profundidad distintos mecanismos y descubrir nuevas estructuras.
La nanoscopía de fluorescencia alcanza una resolución en el eje axial de 40 a 50 nanómetros. Ahora Stefani y colegas presentaron un método fácil de aplicar que permite alcanzar una resolución axial de 10 nanómetros, un valor que es muy cercano al tamaño mismo de las proteínas.
“Estamos abriendo la puerta a poder visualizar mecanismos biológicos con todos los beneficios de la microscopía de fluorescencia, y con un nivel de resolución que permite ver cómo se organizan las proteínas a escala molecular”, afirmó Alan Szalai, primer autor del trabajo, becario postdoctoral del CONICET e integrante del grupo de Nanofísica Aplicada liderado por Stefani.














