A pesar de las constantes mejoras de los ordenadores cuánticos, siguen siendo «ruidosos» y propensos a errores, lo que conduce a que los resultados de sus operaciones sean cuestionables o directamente erróneos. Según algunas estimaciones, los ordenadores cuánticos no superarán a las actuales supercomputadoras «clásicas» hasta dentro de entre cinco y diez años, concretamente hasta que se consiga encontrar un modo de corregir adecuadamente los errores que afectan a los bits cuánticos o qubits.

 

Sin embargo, un nuevo estudio demuestra que, incluso sin una buena corrección de errores, hay formas de mitigarlos que podrían hacer que los ordenadores cuánticos fueran útiles para algunas tareas hoy mismo.

 

El estudio es obra de científicos de un centro de investigación cuántica de la empresa IBM y sus colaboradores en la Universidad de California en Berkeley y el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, en Estados Unidos todas estas entidades.

 

El equipo, encabezado por Youngseok Kim de IBM, enfrentó a un ordenador cuántico de 127 bits contra una supercomputadora clásica de última generación y, al menos para un tipo de cálculo, el ordenador cuántico superó a la supercomputadora.

 

El cálculo no se eligió porque fuera difícil para los ordenadores clásicos, sino porque es del mismo tipo que los cálculos en los que más suelen trabajar los físicos. Y lo que es más importante, el cálculo podía hacerse cada vez más complejo para comprobar si los ordenadores cuánticos actuales, ruidosos y propensos a errores, son capaces de producir resultados precisos para ciertos tipos de cálculos comunes.