Mientras Amazon, Microsoft, Google y Meta aceleran su carrera por dominar la inteligencia artificial a golpe de miles de millones, Apple ha optado por otro camino. Los de Tim Cook no quieren levantar más centros de datos que nadie ni hacer un modelo potentísimo de IA. Su jugada es otra: que los demás quemen su dinero y llegar después, cuando la tecnología ya está más madura, e integrarla dentro de su ecosistema con la experiencia de usuario como gran argumento.
Apple, la única Big Tech que no lo apuesta todo por la IA














