De entre las galaxias más cercanas a la nuestra, la más similar a la galaxia en que vivimos es la de Andrómeda. Sin embargo, esta similitud se queda solo en la forma general de galaxia espiral, a juzgar por nuevas conclusiones basadas en observaciones extensas realizadas por el telescopio espacial Hubble.

 

Como la Tierra está dentro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que es de tipo espiral, sería muy poco lo que sabríamos sobre su estructura y evolución si no fuese por el ejemplo perfectamente observable que tenemos en Andrómeda, que es también de tipo espiral.

 

La inspección más minuciosa de la galaxia de Andrómeda realizada hasta la fecha por el telescopio espacial Hubble aporta datos nuevos y reveladores sobre cómo ha evolucionado dicha galaxia durante su historia. Y esta información demuestra que la historia de Andrómeda ha sido muy diferente de la de nuestra galaxia.

 

Fotografiar Andrómeda trocito a trocito con la máxima resolución fue una tarea hercúlea porque esa galaxia es un objeto astronómico mucho mayor en el cielo que las galaxias que observa habitualmente el Hubble, que suelen estar a miles de millones de años-luz de distancia. La tarea tardó más de una década en completarse y requirió en total más de mil órbitas del Hubble.