Programar nuestra mente estableciendo y repitiendo rituales de hábitos en nuestra vida nos ayuda a lograr nuestros objetivos sin depender de la motivación diaria, que puede variar, señala una experta en productividad, que ha desarrollado una innovadora técnica para culminar con éxito aquello que nos proponemos.

“Crear tu propio ritual de hábitos con un objetivo concreto y repetirlo con frecuencia, te permite preparar tu mente para afrontar cualquier reto que se te presente y situarte en el estado de ánimo que necesitas en cada momento”, señala Lucía Jiménez Vida, experta en productividad y gestión del tiempo y la energía.

Un ritual de hábitos consiste en una serie de acciones que repetimos siempre en el mismo orden con un objetivo concreto, por ejemplo para tener vitalidad al levantarnos, relajarnos antes de acostarnos o concentrarnos ante un trabajo minucioso, señala.

“Para lograr nuestros objetivos no podemos depender de la motivación, que cambia de un día para otro. Si esperamos a estar motivados para actuar, es probable que jamás incluyamos en nuestra vida los cambios que necesitamos”, advierte Jiménez.

Los rituales de hábitos, rutinas compuestas por la repetición de una serie de actos o modos de proceder o conducirse que tienen un objetivo concreto,  nos ayudan a condicionar nuestra mente para alcanzar nuestros objetivos sin necesidad de motivarnos, según Lucía Jiménez Vida (www.luciajimenezvida.es), formadora y conferencista, especializada en productividad y hábitos.

Jiménez ayuda a otras personas a gestionar mejor su energía y su tiempo. Publica contenidos sobre esta temática en las redes sociales y su canal de YouTube (www.youtube.com/c/luciajvida) crece día a día, superando los 52.000 suscriptores al momento de publicar su nuevo libro, ‘Rituales de hábitos’.

Los rituales nos ayudan a generar el estado emocional que nos hace falta en cada instante, por ejemplo lograr  “energía para empezar por las mañanas, relajación para tener un sueño reparador cada noche, concentración para sacar adelante una tarea exigente o calma para hablar en público”, explica a EFE.

Estos rituales, mantenidos en el tiempo e inspirados en nuestra propia realidad, también nos permiten tener el estado de ánimo que necesitamos para afrontar los retos del día a día y convertirnos en una de esas personas que se levantan pronto y parecen tener energía a todas horas, y que nos llevan a preguntamos “¿cómo lo conseguirán?”, señala Jiménez.

Por ejemplo, podemos desarrollar nuestros propios rituales matutinos o nocturnos con una intencionalidad concreta, como  afrontar los momentos o retos difíciles o estresantes, apunta.