En un panorama financiero preocupante para muchos de los alcaldes del país, varios reportan deudas superiores a los bienes que poseen, lo que pone en evidencia una desconexión entre los gastos millonarios de los partidos políticos y candidatos y la realidad de sus patrimonios.

Según los reportes presentados ante la Cámara de Cuentas, una considerable cantidad de alcaldes reflejan un endeudamiento elevado, con activos modestos o en algunos casos inexistentes. Además, el gasto electoral en la campaña para obtener un cargo público parece desbordar las posibilidades financieras de muchos de estos funcionarios.