La Organización Panamericana de la Salud (OPS) alertó que los impuestos saludables aplicados al alcohol y a las bebidas azucaradas en los países de las Américas siguen siendo demasiado bajos para reducir de manera significativa su consumo y prevenir las enfermedades no transmisibles (ENT), pese a que la región de las Américas registra algunos de los niveles más altos de consumo a nivel mundial.
La advertencia está contenida en los informes Impuestos a las bebidas alcohólicas en las Américas e Impuestos a las bebidas endulzadas en las Américas, publicados por la OPS, los cuales concluyen que las cargas tributarias vigentes se mantienen por debajo de los promedios mundiales, limitando la efectividad de una de las medidas de salud pública más costoefectivas para disminuir el consumo de productos nocivos.
De acuerdo a los documentos, la carga tributaria total mediana sobre la cerveza en la región alcanza el 25,5 %, frente a una mediana mundial de 29,4 %. En el caso de las bebidas espirituosas, el promedio regional es de 31,5 %, mientras que la mediana global se sitúa en 38,7 %.
En relación a las bebidas azucaradas, la carga tributaria representa apenas el 17,1 % del precio final de venta al público, ligeramente por debajo de la mediana mundial de 17,8 %. Además, uno de cada tres países de las Américas aún no aplica ningún tipo de impuesto a estos productos.
Los informes destacan que América Latina y el Caribe figuran entre las regiones con mayor consumo de alcohol y bebidas azucaradas. En promedio, los adultos de la región consumen 7,8 porciones de bebidas azucaradas por semana, una cifra que supera significativamente el promedio mundial de 2,7 porciones.














