Unos ingenieros tienen muy avanzada su labor de adaptación de motores a reacción de aviones para que usen hidrógeno como combustible en vez del omnipresente queroseno.
Europa se prepara para hacer realidad los vuelos regulares no contaminantes mediante aviones propulsados por hidrógeno producido de forma sostenible. El año pasado, la Unión Europea puso en marcha un proyecto para apoyar a la industria y las universidades en el desarrollo de un avión de medio recorrido propulsado por hidrógeno. Entre otras cosas, habrá que adaptar los motores a reacción para que funcionen con el nuevo combustible. Los motores actuales están optimizados para quemar queroseno.
El hidrógeno arde mucho más rápido que el queroseno, por lo que las llamas son más compactas. Esto hay que tenerlo en cuenta a la hora de diseñar motores de hidrógeno.
El equipo integrado, entre otros, por Nicolas Noiray y Abel Faure-Beaulieu, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Zúrich, ha realizado experimentos al respecto, cuyos resultados aportan información muy clarificadora sobre las modificaciones que deben efectuarse en los motores a reacción.














