El abogado Johnny Portorreal Reyes, como parte de las maniobras fraudulentas, conjuntamente con otros tres imputados difundieron vía la red social WhatsApp, un comunicado dirigido específicamente a los clientes captados para la reclamación de la herencia de la Familia Rosario.

De acuerdo a la acusación, que consta de más de 600 pruebas, entre ellas evidencias testimoniales y documentales, el 20 de julio del 2018, el imputado, conjuntamente con Miguel de Oleo Montero (a) Miguelón, Hilario Amparo de la Cruz y Miguelina Gómez Santana, en el comunicado contenían instrucciones para supuestas validaciones de cuentas.

Señala la acusación que, para el mismo utilizaron el logo y emblema del Banco de Reserva de la República Dominicana, sin ser este comunicado publicado o autorizado por dicha entidad bancaria y ganando así la confianza de las víctimas.

Para cometer los hechos, relata la acusación, el imputado Portorreal Reyes, conjuntamente con los demás imputados, sobre quienes pesa medida de coerción por estos hechos), a través de la empresa La Central del Derecho. se acercaron a las víctimas requiriéndoles el pago de diferentes sumas de dinero.

Esto con el fin según la pieza acusatoria de incluirlos en el proceso de cobro de una supuesta herencia de los señores Celedonio Rosario y María del Rosario (fallecidos), donde cada cliente captado debía pagar por la elaboración de un poder Cuota Litis que acordaba el pago de honorarios, una rectificación del Poder de Cuota Litis y un pin. este último para ser utilizado en el banco al momento de retiro de los supuestos fondos que serían depositados.

Además de un Código SWIFT en formato IBAN, el cual era, alegadamente asignado de forma exclusiva para recibir los depósitos internacionales, estos pagos relativos a los documentos y datos debían ser entregados en la empresa la Central del Derecho LPR, S.R.L., en manos del imputado Portorreal Reyes y la imputada Gómez Santana.

Aduce la acusación que los imputados, estafaron a 283 personas y que emplearon múltiples maniobras fraudulentas, prometiendo el cobro de una supuesta e inexistente herencia de la Familia Rosario, dinero que alegadamente había sido transferido al Banco Central de la República Dominicana y posteriormente transferido al Banco de Reservas de la República Dominicana, desde los bancos internacionales Santander de España y el Banco Zurich de Suiza, para lo cual le requirieron la entrega de diferentes montos de dinero.

En tanto que De Oleo Montero y De la Cruz realizaban reuniones con el propósito de captar supuestos herederos de la Familia Rosario, para que les costearan viajes y las diligencias a Europa, en las sedes de los bancos internacionales.